El Propóleo

 Propóleo El propóleo (o própolis) es una sustancia resinosa que las abejas obtienen de las yemas de los árboles y de algunos vegetales y que luego en la colmena terminan de procesar ellas mismas. Las abejas utilizan el propóleo para recubrir las paredes de la colmena y mantenerla libre de bacterias.
Es antibacteriano, antiviral, inmunoestimulante, antiinflamatorio, cicatrizante y ligeramente analgésico.
En anginas, faringitis, laringitis, aftas bucales y abcesos dentales da muy buenos resultados.
Ante los resfriados es muy útil como complemento a otras terapias.
El própolis o propóleo es fantástico en la lucha contra las micosis u hongos de la piel.
Contra el acné funciona muy bien en forma de crema o para lavarse la cara diluido en agua.
El propóleo lo podemos encontrar natural, en spray, gotas, caramelos, jabones y otros formatos que hacen muy cómodo su uso.

La cera de abeja

 Cera natural de abeja Una gran parte, de la cera extraída de las colmenas, vuelve de nuevo a ellas en forma de láminas de cera, para que las abejas puedan fabricar nuevos panales.
También es empleada en la industria textil, industria vidriera, galvanoplastia, industria papelera, etc.
Se utiliza en agricultura en preparaciones para injertos.
En medicina, en diversos bálsamos, ungüentos, supositorios, pomadas y emplastos.
En cosmética, en la composición de cremas limpiadoras, astringentes, de belleza o barras de labios.